Les quotes <> d’un vehicle són despesa deduïble per a l’autònom


Recientemente la Dirección General de Tributos ha publicado una consulta que aclara una de las cuestiones más habituales en las consultas tributarias que nos hacen nuestros clientes autónomos.

En este sentido definimos trabajador autónomo como la persona que desarrolla una actividad económica o profesional mediante la ordenación por cuenta propia de medios materiales y humanos. Estas actividades las podemos encontrar dentro de todos los ámbitos del tejido empresarial en nuestro país. Para llevar a cabo su actividad, a veces, es necesario la utilización de herramientas o determinados medios que por el coste que tienen pueden suponer una inversión inasumible para un empresario individual. Es por ello que muchos autónomos recurren a alguna modalidad de arrendamiento financiero (renting o leasing) que pueda financiar estos medios materiales o bienes de inversión para llevar a cabo su actividad.

Es ahí donde queremos analizarles la posición de la Dirección General de Tributos (en adelante D.G.T.) en relación con la Consulta Vinculante (V1937-21), de 21 de junio de 2021, donde un abogado decide arrendar un vehículo tanto para fines profesionales como personales y consulta a la D.G.T. sobre la posible deducibilidad de dicho gasto.

Estos son los antecedentes:

 Afectación Parcial (IRPF)Afectación Total (IRPF)
Vehículo turismoNoSi (1)

(1) los automóviles de turismo y sus remolques, ciclomotores, motocicletas, aeronaves o embarcaciones deportivas o de recreo en los siguientes supuestos:

a) Los vehículos mixtos destinados al transporte de mercancías.

b) Los destinados a la prestación de servicios de transporte de viajeros                         mediante contraprestación.

c) Los destinados a la prestación de servicios de enseñanza de conductores o pilotos mediante contraprestación.

d) Los destinados a los desplazamientos profesionales de los representantes o agentes comerciales.

e) Los destinados a ser objeto de cesión de uso con habitualidad y onerosidad.

En este sentido y en referente a la afectación parcial, la mencionada consulta dice lo siguiente:  manifestada la necesidad de la afectación exclusiva del vehículo a la actividad, en el caso de que la tenencia del vehículo derivase de un contrato de renting, para la deducibilidad de las cuotas derivadas de la operación de renting se debe acudir al artículo 30 de la Ley del Impuesto, que dispone que el rendimiento neto de las actividades económicas se determinará “según las normas del Impuesto sobre Sociedades”. Y es este, el que dice que en el contrato de renting tendrán la consideración de gasto fiscalmente deducible la carga financiera satisfecha a la entidad arrendadora y la parte de las cuotas de arrendamiento financiero satisfechas correspondiente a la recuperación del coste del bien, esta última con el límite del importe que resulte de aplicar a dicho coste el duplo (el triple, si tiene la consideración de empresa de reducida dimensión) del coeficiente de amortización lineal según tablas de amortización oficialmente aprobadas que corresponda al citado bien. El exceso será deducible en los períodos impositivos sucesivos, respetando igual límite».

Como conclusión a lo mencionado anteriormente, el autónomo en estimación directa podrá deducirse el vehículo turismo y sus gastos, siempre y cuando, se emplee un arrendamiento financiero o renting, como forma de adquisición y lo afecte a la actividad. Ahora bien, en el caso que adquiramos el vehículo turismo y lo afectemos actividad, deberemos probar el grado de afectación que puede tener el vehículo en nuestro negocio, es decir, deberemos demostrar cuanto utilizamos el vehículo en nuestra actividad.

Por lo tanto, el hecho de adquirir un vehículo turismo vía préstamo o al contado y no poder afectarlo a la actividad perjudica notoriamente al autónomo.