Ley 9/2015, de 25 de mayo, de medidas urgentes en materia concursal

El 26 de mayo de 2015 se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la Ley 9/2015, de 25 de mayo, de medidas urgentes en materia concursal (en adelante, “Ley 9/2015”) que, entre otra normativa, ha modificado la Ley Concursal (LC) y la Ley de Sociedades de Capital (LSC), de lo que a continuación le informaremos.

Las modificaciones operadas en la LC que más han llamado nuestra atención son las siguientes:

  1. Se ha añadido el artículo 146 bis, que regula las Especialidades de la transmisión de unidades productivas, del que es preciso señalar que:
    1. El adquirente se subrogará en la posición contractual de la concursada sin consentimiento de la otra parte, cuando se trate de contratos afectos a la continuidad de la actividad profesional o empresarial, cuya resolución no se hubiera solicitado; así como en las licencias o autorizaciones administrativas afectas a la continuidad de la actividad, siempre que el adquirente continúe en las mismas instalaciones. Todo ello será aplicable salvo voluntad expresa del adquirente de no subrogarse.
    2. La transmisión no supondrá obligación de pago de los créditos concursales o contra la masa, no satisfechos por el concursado antes de la transmisión, salvo que el adquirente hubiera asumido expresamente dicha obligación.
  2. Destaca la inclusión, en el artículo 164.1 LC, de la figura del socio de la concursada como sujeto susceptible de ser afectado por la calificación culpable del concurso y, en su caso, condenado como responsable concursal (condena a la cobertura total o parcial del déficit, atendiendo a su conducta), siempre que su actuación dolosa o gravemente culposa hubiera mediado en la generación o agravación del estado de insolvencia de la concursada. Dicho precepto remite al artículo 165.2 LC en cuanto a la determinación de las actuaciones del socio en cuyo caso se presumirá la culpabilidad del concurso.
    A colación con lo anterior cabe destacar que el artículo 165 también ha sufrido una importante modificación, de la que señalamos que:

    1. Se ha modificado su rúbrica, esto es, ahora el precepto regula las “Presunciones de culpabilidad”, mientras que el anterior regulaba las “Presunciones de dolo o culpa grave”. Los supuestos previstos en el apartado 1 de dicho precepto servían de base para presumir la existencia de dolo o culpa grave en la actuación de los sujetos susceptibles de resultar afectados por la calificación, si bien admitían prueba en contrario. Con la nueva regulación, estos son los supuestos que determinan la presunción de concurso culpable, si bien también admiten su desvirtuación mediante prueba en contra.
      En definitiva, con el redactado actual del artículo 165 desaparece la regulación de las presunciones de dolo o culpa, por lo que con la nueva regulación nos preguntamos cómo valoraremos a partir de ahora la determinación de la concurrencia de estos elementos subjetivos.
    2. El apartado 2 del precepto determina ante qué conductas de los socios de la concursada se presumirá el concurso culpable. Se trata, fundamentalmente, de que con su actuación hayan frustrado la consecución de un acuerdo de refinanciación o de un acuerdo extrajudicial de pagos.

Por su parte, en la LSC se han modificado únicamente los dos siguientes preceptos:

  1. El artículo 285.2, que prevé que el órgano de administración podrá modificar el domicilio social dentro del territorio nacional, salvo disposición contraria de los Estatutos Sociales. Esto es, podrá trasladar el domicilio social dentro del país, no siendo necesario acuerdo de la Junta de Socios o Accionistas.
  2. La aplicación del artículo 348 bis, relativo al derecho de separación en caso de falta de distribución de dividendos, queda suspendida hasta el 31/12/2016.

Esperamos que la presente nota le sea de utilidad, recordándole que quedamos a su disposición para cuantas aclaraciones o consultas precise realizar.