¡Nos hemos trasladado!
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Oficina nueva en Torre Millenium
Av. Francesc Macià 60, Planta 7, Sabadell
Las ideas que ha desarrollado tu empresa —una marca, un software, un diseño, una solución innovadora — no son solo parte de tu negocio: muchas veces son el negocio. Lo que te posiciona, lo que te diferencia, lo que genera valor. Pero sin una protección legal adecuada, cualquiera puede apropiarse de ello antes que tú.
En Beta Legal, acompañamos a empresas, startups y profesionales creativos para identificar sus activos clave, registrarlos correctamente y establecer una estrategia legal que les permita crecer sin riesgos.
Porque si no lo proteges tú, lo hará otro.
¿Has creado una marca que empieza a destacar? ¿Tu producto gusta, tu software funciona o tus campañas llaman la atención? Todo empieza a tomar forma… hasta que llega el primer aviso legal.
Que una empresa está utilizando un diseño idéntico al tuyo. Que el proveedor al que encargaste el desarrollo ha reclamado la autoría del proyecto. O que, justo antes de cerrar una ronda de inversión, te exigen demostrar la titularidad legal de tus activos y no tienes nada documentado.
Estos son problemas comunes cuando no cuentas con abogados de propiedad intelectual desde el principio. Y aunque siempre se puede reaccionar, anticiparse te da una ventaja clara: reduces riesgos, evitas costes innecesarios y te permite avanzar con foco, seguridad y sin sobresaltos.
En Beta Legal no nos limitamos a registrar lo que has creado. Estudiamos cada activo, entendemos cómo encaja en tu modelo de negocio y trazamos una estrategia legal para protegerlo con criterio y sentido. Para que no haya dudas, ni vacíos legales, ni riesgos innecesarios.
Lo has creado tú, asegúrate de que nadie más lo explote.
Registramos y protegemos todos los elementos que forman parte del valor diferencial de tu empresa:
Marcas, nombres comerciales y logotipos.
Como abogados de propiedad intelectual, tramitamos el registro ante la OEPM, EUIPO y otras oficinas internacionales. Evaluamos la viabilidad, gestionamos oposiciones y aseguramos que tu identidad esté legalmente protegida.
Derechos de autor y obras.
Protegemos textos, vídeos, ilustraciones, formaciones, contenidos digitales y software. Garantizamos que puedas acreditar la autoría y actuar en caso de uso no autorizado.
Software, bases de datos y desarrollos tecnológicos.
Registramos código fuente, documentación técnica y estructuras de bases de datos. También establecemos las condiciones legales con proveedores y colaboradores tecnológicos.
Patentes y modelos de utilidad.
Evaluamos la patentabilidad de tus invenciones, redactamos la documentación técnica y gestionamos los trámites de registro y defensa en caso de infracción.
Diseños industriales.
Protegemos la apariencia estética de tus productos, registramos tus diseños ante las autoridades competentes y vigilamos su uso por terceros.
Evita conflictos por no haber definido bien las reglas.
Damos estructura legal a tu actividad creativa, comercial o tecnológica para que puedas explotarla sin asumir riesgos:
Contratos de cesión y licencias de uso.
Redactamos y revisamos contratos que permiten ceder, licenciar o explotar tus derechos sin perder su control. Especialmente útiles en colaboraciones, desarrollos externos, franquicias o marketplace de contenidos.
Acuerdos de confidencialidad (NDAs) y protección de know-how.
Blindamos la información estratégica, comercial o técnica que no es registrable pero sí sensible, evitando fugas o usos indebidos.
Protocolos internos de protección de secretos empresariales.
Diseñamos políticas legales y operativas para asegurar que la información clave de tu negocio esté bien custodiada.
Auditoría de activos intangibles.
Nuestros abogados de propiedad intelectual analizan qué tienes protegido, qué está desprotegido y cómo puedes fortalecer tu posición legal. Elaboramos un plan jurídico personalizado para prevenir riesgos y optimizar el valor legal de tu empresa.
Cuando alguien te copia, no basta con tener razón.
Te damos respaldo jurídico frente a cualquier uso indebido, imitación o apropiación de tus activos:
Defensa ante plagios, copias o usurpaciones.
Actuamos en vía administrativa, judicial o extrajudicial ante infracciones de tu propiedad intelectual o industrial.
Conflictos por registros de mala fe.
Si un tercero ha registrado una marca o diseño similar al tuyo, gestionamos la oposición, cancelación o nulidad.
Gestión y recuperación de dominios web.
Te ayudamos a actuar frente a ciberocupaciones, dominios conflictivos o uso indebido de tu nombre en internet.
Protección de tu marca en redes sociales y reputación online.
Intervenimos ante suplantaciones, uso no autorizado de tu imagen corporativa o contenidos que afecten a tu reputación digital.
Porque nacimos desde la inquietud y el inconformismo. Porque no nos vale hacer las cosas “como siempre se han hecho”. Desde nuestros inicios, cuando ofrecíamos servicios online antes de que existiera el cloud, hasta hoy, buscamos lo mismo: liberar tiempo, aportar valor y adelantarnos a lo que viene.
En Beta Legal combinamos experiencia jurídica, mentalidad tecnológica y visión estratégica para acompañar a empresas que quieren crecer con inteligencia legal.
No aplicamos fórmulas genéricas ni te hacemos pasar por procesos innecesarios. Escuchamos, analizamos y proponemos lo que de verdad encaja con tu proyecto.
Registrar tu marca, blindar tu software, firmar bien un contrato o actuar a tiempo ante un uso indebido no son gestos administrativos. Son decisiones que pueden evitar pérdidas, proteger tu crecimiento y darte una posición más sólida ante socios, inversores y clientes.
En Beta Legal, nuestros abogados de propiedad intelectual trabajan con enfoque estratégico, no solo legal. Te ayudamos a construir una base legal sólida que proteja lo que has creado, refuerce la confianza en tu proyecto y aumente el valor real de tu negocio. Trabajar con nosotros es invertir en el futuro de tu empresa.
Propiedad intelectual
La propiedad intelectual, entendida en sentido amplio, comprende el conjunto de derechos que protegen las creaciones intelectuales y otros activos intangibles. Incluye, por un lado, los derechos de autor y derechos afines, que reconocen al autor derechos de carácter personal (morales) y patrimonial sobre obras literarias, fotográficas, audiovisuales, musicales, artísticas o gráficas, con independencia de su soporte o forma de difusión.
En este mismo ámbito se incluyen también los programas de ordenador y las bases de datos, protegidos por la legislación de propiedad intelectual bien como creaciones originales, bien, en el caso de las bases de datos, mediante el derecho sui generis que ampara la inversión sustancial realizada en su obtención, verificación o presentación.
Los derechos de autor integrados en el ámbito de la propiedad intelectual, tienen por objeto la protección de obras creativas, tales como obras literarias, artísticas o científicas. Estos derechos nacen automáticamente con la creación de una obra, sin necesidad de registro, no obstante, el registro y la adecuada regulación contractual de los derechos aportan una mayor seguridad jurídica frente a usos no autorizados por parte de terceros. El registro permite acreditar de manera fehaciente que la obra existía en una fecha determinada y quién figuraba como su titular en ese momento.
Los derechos de propiedad industrial, por su parte, protegen signos y creaciones vinculadas a la actividad empresarial o comercial, como marcas, nombres comerciales, patentes, diseños industriales o modelos de utilidad. A diferencia de los derechos de autor, la protección de este derecho requiere el correspondiente registro ante una oficina competente y confiere a su titular derechos exclusivos sobre el uso y la explotación en el tráfico económico.
Aunque el software y las bases de datos están protegidos desde el momento de su creación en virtud del derecho de autor, su inscripción en el Registro de la Propiedad Intelectual aporta una garantía adicional de gran valor jurídico. El registro permite acreditar de manera fehaciente la existencia de la obra, su contenido y titularidad en una fecha determinada, facilitando su defensa frente a usos no autorizados o reclamaciones de terceros.
El software y las bases de datos constituyen activos estratégicos, reutilizables y se encuentran expuestos a riesgos de copia o apropiación indebida, por lo que registrar el código fuente, la documentación técnica o la arquitectura de datos, permitiría acreditar la autoría y actuar frente a usos no autorizados. Además del registro, es imprescindible establecer contratos claros con desarrolladores, colaboradores y clientes.
Otras creaciones – como el know-how, bases de datos internas no accesibles al público, las metodologías de trabajo, los procesos empresariales o la información estratégica y confidencial – no se protegen mediante registro, sino a través de protocolos internos, cláusulas contractuales y acuerdos de confidencialidad (NDA).
Una auditoría legal de activos intangibles permite identificar qué debe registrarse y qué debe protegerse mediante mecanismos contractuales y organizativos.
Propiedad industrial
La propiedad industrial es el conjunto de derechos que protegen las creaciones técnicas y los signos distintivos utilizados en la actividad empresarial e industrial.
La propiedad industrial incluye:
El registro de una marca o nombre comercial se puede realizar a nivel nacional ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), a nivel europeo ante la EUIPO o a nivel mundial a través de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).
El registro de una marca o nombre comercial es un proceso técnico que implica comprobar la viabilidad dell nombre comercial o de la marca, con el fin de evitar conflictos con registros previos. A su vez, se debe realizarse un estudio de las clases a registrar en función de la actividad comercial. Contar con abogados especialistas en la materia te asegura un registro sólido y bien orientado a tu estrategia de marca.
No, el registro de una marca en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) solamente otorga protección exclusivamente en territorio español.
Por ello resulta fundamental, antes de iniciar el registro, determinar el ámbito geográfico en el que se va a desarrollar la actividad, ya que de ello dependerá la oficina ante a la que se deberá solicitarse el registro para salvaguardar de manera eficaz la marca o nombre comercial.
Si se opera en otros países fuera de la UE, físicamente u online, será necesario extender la protección en cada mercado y, por lo tanto, se debería llevar a cabo el registro en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO). La planificación territorial es clave en empresas con proyección global.
Puedes llevar a cabo diversas acciones:
Oposición al registro: si la solicitud aún se encuentra dentro del plazo legal, puede presentarse oposición ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), o ante la oficina correspondiente, alegando algunas de las causas previstas en la Ley de Marcas.
Acciones por infracción: esta acción se lleva a cabo después de que se haya realizado el registro. Cuando el uso del signo vulnera tus derechos, puedes exigir el cese inmediato de la utilización, la retirada del mercado, así como la reclamación de daños y perjuicios por las pérdidas económicas o reputacionales sufridas.
Acción de nulidad: está acción se puede emplear una vez se ha concedido el registro de una marca, por lo tanto, es una acción que se lleva a cabo a posteriori de la acción de oposición. Asimismo, para poder alegar la nulidad de un registro, deberán concurrir los requisitos legales establecidos en la normativa de marcas.
Actuar con rapidez resulta fundamental, ya que una reacción temprana facilita la defensa de tus derechos, reduce los riesgos legales y evita perjuicios económicos o de imagen a largo plazo.
Las marcas y los nombres comerciales se conceden por un plazo inicial de diez años, contados desde la fecha de presentación de la solicitud de registro.
Transcurrido dicho plazo, el derecho puede renovarse indefinidamente por períodos sucesivos de diez años, siempre que se solicite la renovación dentro de los plazos legalmente establecidos y se abonen las tasas correspondientes.
En caso de no solicitarse la renovación, la marca o el nombre comercial caducarán, perdiéndose la protección legal y quedando el signo disponible para terceros. Por ello, resulta fundamental realizar un seguimiento adecuado de los vencimientos para garantizar la continuidad de los derechos y evitar la pérdida de la protección adquirida
Un papel clave. Los inversores y compradores potenciales analizan el portafolio de propiedad industrial para validar que los activos estratégicos están correctamente registrados, que no existen conflictos de titularidad con terceros, ni infracciones. Asimismo, analizan si hay contratos sólidos con proveedores, desarrolladores o titulares de derechos. No tener esto resuelto puede frenar o encarecer seriamente la operación.
Contacta hoy a nuestros abogados de propiedad intelectual y descubre cómo podemos ayudarte a blindar y dar valor real a tus creaciones, marcas y derechos de autor.
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